¿7 son multitud? El nuevo sistema de partidos navarro tras el 24M

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Elecciones 2015
Las elecciones del 24M han modificado el sistema de partidos navarro y han producido un parlamento más plural, con más partidos y mayorías más complejas. En este artículo comparamos el sistema actual con el del resto de comunidades autónomas, en 2011 y 2015, para analizar los cambios con perspectiva. También explicamos las causas políticas e institucionales que hacen que el Parlamento de Navarra sea la cámara más fragmentada y más proporcional de todas las comunidades autónomas.

¿Cómo medir fragmentación y proporcionalidad?

Como analizaba Ibai Fernández en Diario de Noticias antes de las elecciones, “la pluralidad no es una excepción” en la historia electoral de Navarra. Sin embargo, medir la pluralidad de un parlamento por el número de partidos con representación puede llevar a conclusiones engañosas. Imaginemos dos parlamentos, cada uno con 50 escaños, como el navarro. El parlamento A tiene 5 partidos, con 10 escaños cada uno. El parlamento B también tiene 5 partidos, pero uno tiene 46 escaños y los otros cuatro un escaño cada uno. Ambos tienen 5 partidos representados pero, ¿cuál de los dos parlamentos es más plural?

Para superar este problema y hacer comparables los niveles de fragmentación de los sistemas de partidos y los parlamentos, los politólogos Laakso y Taagepera crearon dos índices estandarizados para medir ambas variables. Aquí se explica en detalle cómo se calculan, ponderando el número de partidos según su proporción de voto. El resultado es un número teórico, que no nos dice el número real de partidos, sino el número efectivo de partidos que hay en unas determinadas elecciones o en un parlamento. Paralelo a este índice, existe también una medida de fragmentación (el índice de mínimos cuadrados), otro número que mide la diferencia entre votos y representación parlamentaria: cuanto mayor es el número, más votos han sido sobre o infra-representados, y por lo tanto más desproporcional es el sistema.

Vamos a utilizar estas tres medidas (número efectivo de partidos, número efectivo de partidos parlamentarios, e índice de desproporcionalidad) para ver cómo es el nuevo sistema de partidos y el nuevo parlamento Navarro después de las elecciones del 24M.

El nuevo Parlamento de Navarra: el más proporcional y el más fragmentado de España

El gráfico que abre esta entrada mapea el número efectivo de partidos y el índice de desproporcionalidad en las 17 Comunidades Autónomas españolas, en 2015 (en rojo) y en 2011 (en gris). Cuanto más a la derecha en el gráfico está una comunidad, más desproporcional es su parlamento; cuanto más arriba, más fragmentado es su sistema de partidos. Como se puede observar, Navarra está en la esquina superior izquierda, por lo que su sistema es muy proporcional (el más proporcional, de hecho) y muy fragmentado (el segundo que más, sólo después de Canarias).

El gráfico permite ver el cambio entre 2011 y 2015, dato relevante teniendo en cuenta la irrupción de al menos dos partidos nuevos (Podemos y Ciudadanos) en los sistemas de partidos de todas las comunidades. Todas las líneas van hacia arriba (el número efectivo de partidos ha aumentado en todas las CCAA) y la mayoría van hacia la derecha (en muchos casos, los parlamentos se han hecho más desproporcionales). Destacan algunos casos extremos: como Castilla la Mancha o Canarias que, por motivos distintos como veremos más abajo, se han convertido en sistemas muy desproporcionales. Navarra ha aumentado prácticamente de 5 a 6 su número efectivo de partidos, aumentado ligeramente la desproporcionalidad de su parlamento (principalmente porque Ciudadanos se quedó a un puñado de votos de entrar en el Parlamento). En el gráfico siguiente se puede ver de forma más clara la posición relativa de Navarra respecto al resto de CCAA. Añadimos en este caso el número efectivo de partidos parlamentarios (con representación):

indexslope

El nivel de fragmentación navarro es aún más espectacular si tenemos en cuenta que 3 de estos partidos son coaliciones de varios partidos: Geroa Bai está formada por el PNV, Atarrabia Taldea (partido procedente de la agrupación de Villava de EA) y Zabaltzen (una agrupación independiente, a la que pertenece Uxue Barkos, que nucleó en su día Nafarroa Bai); EH Bildu es la integración de Sortu, Eusko Alkartasuna, Aralar y Alternatiba (escisión vasca de Ezker Batua); e Izquierda-Ezkerra es una coalición electoral de IU, Batzarre, Plataforma por el Cambio (una escisión del PSN) y Los Verdes.

¿Por qué tiene Navarra un sistema de partidos tan fragmentado y un parlamento tan proporcional?

Factores políticos de fragmentación

Con un número efectivo de partidos tan alto, entre 5 y 6, Navarra habría entrado en estas elecciones en lo que Sartori ha llamado un sistema de “pluralismo polarizado”. Sin embargo, el sistema navarro tiene más rasgos de “pluralismo segmentado“, ya que alguno de los elementos de fragmentación son circunstanciales, se relacionan estrechamente con la segmentación identitaria del electorado, y el sistema aun no ha mostrado rasgos típicos del pluralismo polarizado, como la inestabilidad de gobiernos, la aparición de partidos extremistas o las tensiones ideológicas centrífugas. En otras palabras, el aumento de la fragmentación no se ha producido por los rasgos típicos de un sistema polarizado, sino por la profundización lógica de la segmentación del sistema anterior. El tiempo dirá si continúa así.

Esta fragmentación tiene, a grandes rasgos, una causa estructural, una estratégica y dos coyunturales:

  • Estructuralmente, Navarra tiene un sistema de partidos segmentado, con una competición electoral bidimensional: izquierda-derecha, constitucionalismo-soberanismo. Ello hace que, como en Euskadi o Cataluña, haya divisiones en la derecha y la izquierda tradicional que no se producen en la mayoría de las CCAA: en el centro-derecha/derecha tenemos tres partidos constitucionalistas (UPN, PP y Ciudadanos) y uno soberanista (Geroa Bai); mientras que en el centro-izquierda/izquierda hay uno constitucionalista (PSN), uno soberanista (EH Bildu) y dos federalistas (I-E y Podemos). En futuras entradas analizaremos más en detalle esta estructura de partidos
  • Estratégicamente, los partidos navarros han “aprendido” a sacar máxima rentabilidad de sus apoyos sociales y han construido alternativas viables electoralmente. Como veíamos al explicar los índices, la existencia de muchos partidos pequeños no aumentan apenas el índice de fragmentación. La particularidad de Navarra es que tiene muchos partidos con sólidas bases electorales, que se han ido reforzando con el tiempo a través de coaliciones, como EH Bildu. Otro ejemplo claro de aprendizaje fue la política de coaliciones de Batzarre: tras dos elecciones en las que se quedó por debajo del 3% y por lo tanto fuera del Parlamento, decidió ir en coalición primero con Nafarroa Bai y luego con IU, aumentando la viabilidad parlamentaria de ambas opciones
  • Coyunturalmente, estas elecciones han presentado dos divisiones que puede que sean fruto de las circunstancias y no de diferencias profundas de los electorados. UPN y PP han concurrido separados después de décadas de alianza y I-E y Podemos han competido por un espacio electoral similar. Puede que en el futuro esos espacios políticos vuelvan a tener un solo partido de referencia, reduciendo el índice de fragmentación

Factores institucionales de desproporcionalidad: circunscripción, fórmula d’Hont y umbral electoral

Todos los parlamentos autonómicos en España se eligen por un sistema electoral proporcional, con atribución de escaños según la fórmula d’Hont. Con el mismo sistema, cabría esperar niveles de desproporcionalidad similares, pero como veíamos en los gráficos encontramos una enorme disparidad. Esto se debe a la interacción de los factores institucionales comunes (la fórmula d’Hont) y específicos de cada comunidad (número de circunscripciones y umbrales electorales) con el número de partidos y el % de votos de cada uno.

Por ejemplo, la división de Canarias en 7 circunscripciones (una por isla), con enorme disparidad de población entre ellas (Tenerife tiene 700.000 personas en el censo mientras que El Hierro tiene 10.000), la ha convertido en el sistema más desproporcional de España: Ciudadanos, con 50.000 votos no tuvo representación, y la Agrupación Herreña Independiente (marca de El Hierro de Coalición Canaria) obtuvo 2 escaños con 2.500 votos. En el caso de Castilla la Mancha, la reducción drástica del número de escaños del Parlamento (un verdadero ejercicio de manipulación electoral) acentuó los efectos desproporcionales de la división en 5 circunscripciones.

Además, la fórmula d’Hont, que tiene un sesgo mayoritario, tiende a generar resultados más desproporcionales cuanto mayor es la preponderancia del partido más votado. Finalmente, los umbrales electorales (el % de votos por circunscripción que necesita un partido para entrar en el parlamento) varían entre CCAA: simplificando, es del 3% en Andalucía, Asturias, Aragón, Castilla-la-Mancha, Castilla y León, Euskadi, Cataluña y Navarra; 5% en Galicia, Baleares, Extremadura, Murcia, Madrid, Valencia, Cantabria y La Rioja; 6% (con particularidades) en Canarias. Aquí se analiza en gran detalle el asunto.

Navarra auna todas las circunstancias institucionales propicias para un resultado proporcional: circunscripción única y con alto número de escaños, umbral del 3% y un sistema de partidos fragmentado y con coaliciones que han aumentado la efectividad electoral de los partidos.

El Parlamento más fragmentado desde 1979

Finalmente, echemos una mirada histórica para ver si estamos ante una situación de fragmentación excepcional o si se ha seguido la tónica de elecciones pasadas. El gráfico siguiente muestra la evolución del número efectivo de partidos y el número efectivo de partidos parlamentarios desde 1979:

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Efectivamente, las elecciones del 24M han sido excepcionales y han devuelto al sistema de partidos navarro a los niveles de fragmentación anteriores al estatuto de autonomía. Las elecciones de 1999, con el hundimiento del CDN, abrieron una etapa de menor fragmentación electoral, que continuó en 2003 y 2007, en los tres casos con un índice por debajo de 4 (dos puntos menos que el actual). En 2003 se explica por la ilegalización de Batasuna; en 2007 por el efecto catalizador de Nafarroa Bai y de la política de bloques. Sin embargo 2011 rompió esa tendencia, con la ruptura de la coalición UPN-PP y la división entre Nafarroa Bai y Bildu. 2015 ha mantenido ambas escisiones, introduciendo en el juego a Podemos y a Ciudadanos y haciendo crecer el índice a máximos históricos.

¿Más partidos implican mayor inestabilidad?

Según Sartori los sistemas de pluralismo polarizado llevan a inestabilidad de gobierno (por la dificultad de formar coaliciones) y a aumento de las tensiones centrífugas del sistema, al elevarse el nivel de competición electoral entre fuerzas e iniciarse una espiral de promesas electorales imposibles. Sin embargo, el reciente acuerdo de gobierno parece indicar que seguimos en un sistema de pluralismo segmentado, en el que la estabilidad de gobierno ha sido posible por el pacto entre dos fuerzas del segmento soberanista (una de izquierda y otra de centro-derecha) con dos fuerzas de izquierdas no alineadas en el eje constitucionalismo-soberanismo. Otro día hablaremos de coaliciones y estabilidad, pero nada indica que un sistema de partidos más fragmentado sea necesariamente más inestable. Todo depende de cómo se sustentan las coaliciones sobre las fallas ideológicas que dividen al electorado, y un mayor número de partidos puede de hecho aumentar la flexibilidad del sistema para adaptarse a esas tensiones electorales, modificando la composición de las coaliciones de gobierno.

En conclusión, las elecciones del 24M arrojaron un sistema de partidos muy fragmentado (muy plural) pero no especialmente polarizado, y un parlamento muy proporcional. En términos comparativos, Navarra tiene el parlamento más proporcional y más plural de todas las CCAA y el segundo sistema de partidos más fragmentado. Además, Navarra tiene ahora el índice efectivo de partidos más alto desde las elecciones a la Diputación Foral de 1979. También en este aspecto el 24M fue un terremoto electoral.

Los datos utilizados en el análisis pueden consultarse y reutilizarse aquí (hoja de cálculo de Open Office, programa de código abierto y gratuito). He usado la plantilla para calcular los índices de fragmentación y desproporcionalidad que proporciona Michael Gallagher aquí. Para los gráficos, he usado la biblioteca ggplot2 para R, programa estadístico de código abierto y gratuito.

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